
Revista Gregoriana de Ciencias de la Salud. Publicación arbitrada semestral. ISSN 3028-8940 / Enero-Junio 2024;1(1):77-88
Universidad San Gregorio de Portoviejo, Ecuador. 81
examen físico. Notó la naturaleza dual del comportamiento de los distintos líquidos corporales, en
especial de la sangre, que, al ser un pilar básico del correcto funcionamiento fisiológico, toda su
transformación (dato que hasta ese tiempo no había sido relacionado con algo importante) pasó a
ser la base de su teoría (Alby, 2004).
De manera similar a Empédocles, Hipócrates llegó a la conclusión de que en el coágulo
existen dos sustancias diferentes. Una de ellas, más ligera, se ubicaba en la superficie, mientras
que la otra, más densa, conformaba la parte inferior del coágulo. Al contactar con el aire, la parte
superficial tenía un color carmesí, lo que llamaba la atención de los griegos, mientras que la base
conservaba su color natural rojo-negruzco. Después de unos minutos, la base se contraía y liberaba
un líquido amarillo-claro, al cual denominó bilis amarilla o cólera, es decir, el suero (López, 1986).
La conexión entre los humores y los elementos de la physis, respaldada por la idea de
equilibrio, delineaba su concepción del cuerpo humano como un microcosmos reflejo del orden
natural divino (Scarborough, 2022). Desde aquel entonces, con este nuevo paradigma y en una
comparación no solo científica, sino también filosófica y religiosa, se empezóa a definir al ser
humano como un ente biopsicosocial (estructura que se sigue utilizando hasta nuestros días) por
lo que debía considerarse el abordaje holístico como método principal para tratar los desequilibrios
que pudieran existir en la salud del individuo.
Hipócrates realizó una observación adicional en el ámbito médico, llevando a cabo un
procedimiento meticuloso. Utilizando un recipiente, vertió la sangre obtenida de una sangría,
evitando deliberadamente la formación de coágulo. Acto seguido, agitó el líquido con un batidor,
logrando discernir, en cuestión de segundos, dos sustancias distintas (Alby, 2004). De la sangre,
emergió una materia blancuzca y viscosa, identificada como mucosidad, y a la cual otorgó la
denominación de "flema" (pituita). Posteriormente, separó la flema del resto de la sangre y aguardó
la formación del coágulo, pero fue en vano, ya que este no se materializó, evidenciando así la
separación de la fibrina de la sangre. Hipócrates, mediante un razonamiento fundamentado,
argumentó:
Al ser separada del cuerpo, la sangre se enfría, y esta es la razón de su deceso, ya que la
vida carece de existencia sin calor. Por lo tanto, la flema se coagula y provoca la coagulación de
los demás elementos presentes en la sangre. Esta frase nos ubica a un pensamiento medico antiguo